Vodafone España ha logrado romper la tendencia negativa de los últimos ejercicios y cierra su año fiscal 2026 con mejoras tanto en rentabilidad como en ingresos, reforzando su posición ante los movimientos de consolidación que se esperan en el sector de las telecomunicaciones. La compañía, controlada por el grupo británico Zegona desde mediados de 2024, registró un resultado bruto de explotación después de arrendamientos (ebitdaal) de 1.341 millones de euros, un 7% más que el año anterior.
Mejora progresiva en el último trimestre
La evolución ha sido especialmente positiva en el cuarto trimestre fiscal (de enero a marzo de 2026), donde el ebitdaal creció un 16%, hasta los 363 millones de euros, gracias al plan de eficiencias aplicado. El margen de rentabilidad sobre ingresos alcanzó el 37% en todo el ejercicio (frente al 34% anterior) y se disparó al 40% en el último trimestre, frente al 35% del mismo periodo del año precedente.
Los ingresos totales se situaron en 3.628 millones de euros, empatando con el año anterior. Sin embargo, la tendencia de las ventas mejoró con fuerza en los últimos meses: la compañía elevó sus ingresos un 1,1% en el tercer trimestre (923 millones) y un 2% en el cuarto (915 millones). Estos crecimientos, aunque modestos, son significativos porque la teleco no había conseguido incrementos de ingresos en más de cuatro años; la última vez fue en el segundo trimestre fiscal de 2022.
Plan de transformación y generación de caja
“Con el respaldo de Zegona, la dirección ha continuado con el plan de transformación apoyado en tres pilares: una organización más ágil, un enfoque comercial reforzado y una estricta disciplina financiera”, subrayan desde la teleco. “Este modelo de gestión está permitiendo revertir las dinámicas negativas heredadas y recuperar la senda del crecimiento rentable”.
La generación de caja también refleja el impacto positivo del plan. El flujo de caja operativo aumentó hasta 763 millones de euros en el ejercicio fiscal 2026, un 22% más interanual, con un margen sobre ingresos del 21% frente al 17% del año anterior. En el cuarto trimestre, el flujo de caja se incrementó hasta 176 millones de euros, un 31% más que en el mismo periodo del año previo. “Esta evolución refleja las medidas de transformación continua del negocio y de eficiencia implantadas, así como una inversión más selectiva y orientada al cliente”, apuntan.
Mejora comercial
Vodafone España ha elevado sus altas netas de clientes por sexto trimestre consecutivo, tanto en banda ancha fija como en telefonía móvil. En el ejercicio completo, la base de clientes de banda ancha sumó 29.000 altas netas y la de móvil contrato creció en 128.000 líneas. La recuperación comercial se ha sustentado en una propuesta de valor más competitiva, un portfolio rediseñado y una reorganización de los canales de venta. La compañía ha reforzado su estrategia con foco en clientes convergentes, el mayor uso de terminales como palanca de fidelización y el impulso de su filial de bajo coste Lowi, que ahora incluye televisión y dispositivos.
“Este segundo año marca un punto de inflexión para Vodafone España. Hemos estabilizado el negocio, recuperado el crecimiento comercial y generado una caja operativa récord. Y lo hemos hecho con un modelo más ágil, más eficiente y más enfocado en el cliente. El potencial a futuro es enorme, hemos asentado las bases del proyecto y estamos mejor preparados que nunca para cumplir con nuestro plan estratégico a largo plazo”, ha señalado José Miguel García, consejero delegado de Vodafone España.
Preparados para la consolidación
La mejora de resultados refuerza a Vodafone España de cara a los movimientos corporativos esperados en el sector europeo de las telecos, con un previsible baile de fusiones para concentrar un sector muy atomizado. En las quinielas del sector se coloca a Vodafone España como objetivo de una posible integración con Telefónica, que ha confirmado su interés por ser protagonista en la consolidación.
La compañía también ha reducido su deuda financiera neta un 13%, desde los 3.713 millones de euros en marzo de 2025 a 3.214 millones en marzo de 2026. El ratio de apalancamiento se sitúa en 2,4 veces ebitdaaL, frente a 2,9 veces el ejercicio anterior, lo que sitúa a Zegona como una compañía “con un balance altamente saneado frente al resto de operadores del sector”.
Alianzas y ‘superdividendo’
La dueña de Vodafone España ha ejecutado en los últimos meses movimientos financieros millonarios tras hacer caja con la venta parcial de las filiales de fibra óptica que comparte con MasOrange y con Telefónica. Zegona ha destinado 1.600 millones a retribuir a sus accionistas (un ‘superdividendo’ de 1.400 millones y recompra de acciones por 200 millones) y ha utilizado otros 200 millones para reducir deuda. Además, ha remodelado su estructura de capital y reducido un 69% su número de acciones.
Zegona asignó así un total de 1.800 millones obtenidos por la venta de parte de las participaciones en las sociedades de fibra óptica compartidas con MasOrange (1.400 millones) y con Telefónica (400 millones). Los accionistas decidieron destinar gran parte del ‘megadividendo’ a la devolución íntegra del préstamo que recibieron del Grupo Vodafone para financiar la compra de su filial en España, valorada en 5.000 millones de euros. El Grupo Vodafone ha recibido así 975 millones (900 millones del propio préstamo y 75 millones de intereses).