martes, 23 de junio de 2026
energía eólica

El calor mantiene la luz por encima de los 100 euros pese a Ormuz

La ola de calor dispara el precio mayorista de la electricidad en España hasta los 112 euros/MWh, mientras la reapertura del estrecho de Ormuz no logra abaratar el recibo. La caída del petróleo y del gas no se traslada al mercado eléctrico por el aumento de la demanda y la menor producción eólica.

El calor mantiene la luz por encima de los 100 euros pese a Ormuz
Foto de Ozan Güvenç en Pexels / DS

El acuerdo entre Washington y Teherán que ha alejado el riesgo de un cierre prolongado del estrecho de Ormuz ha devuelto cierta calma a los mercados energéticos. El barril de Brent cotiza este martes en torno a los 76 dólares y encadena varias jornadas a la baja, mientras que el mercado europeo del gas también ha registrado una fuerte corrección tras la retirada de la prima de guerra.

Sin embargo, esa caída no se ha trasladado al precio de la electricidad. Este martes, el precio mayorista en España alcanzó los 112 euros por megavatio hora (MWh), un 12,5% más que el día anterior y por encima de los 100 euros por primera vez desde marzo. La pregunta que se hacen los expertos es por qué la relativa normalización geopolítica no se refleja en el recibo de la luz.

El gas sigue caro y la ola de calor lastra las renovables

La explicación, según la consultora Tempos Energía, combina factores coyunturales y estructurales. El más claro es que, aunque el gas ha corregido con fuerza, sigue lejos de niveles bajos. El índice TTF, referencia del mercado gasista europeo, cotiza este martes en torno a los 41,6 euros por MWh, un 16% superior a la de hace un año.

A priori, que el gas cotice caro debería afectar menos a España, con un parque renovable considerable. Pero la ola de calor que azota el país esta semana, con alertas rojas de la AEMET y máximas por encima de los 40 grados, actúa por dos vías: dispara la demanda por el uso masivo de climatización y reduce la producción eólica, ya que el calor disminuye la densidad del aire. "Una ola de calor no solo dispara la demanda, sino que desactiva la tecnología verde más equilibrante", señala Antonio Aceituno, analista de la consultora.

Los futuros ya descontaban un verano caro

A estos factores se suma que buena parte de los precios del verano ya estaban descontados en los contratos de futuros antes del acuerdo entre Estados Unidos e Irán. "El verano ya está sentenciado a consecuencia del calendario y, aunque la paz fuese sólida y duradera, no puede bajar el termómetro que decide los precios de estos meses", apunta Aceituno.

De cara al invierno, precios aún más elevados

De cara al invierno, la situación apunta a precios aún más elevados, con los futuros para el cuarto trimestre de 2026 cotizando esta semana en torno a los 94 euros/MWh, el techo histórico para esa franja estacional, según Tempos Energía. La razón principal está en los almacenes de gas europeos, que están por debajo del año pasado, y en la fuerte competencia internacional por el gas natural licuado (GNL), especialmente de China.

El diferencial actual entre los precios del gas para verano e invierno es insuficiente para incentivar el almacenamiento. "Sin un diferencial favorable, no hay incentivo económico para llenar los depósitos", explica Aceituno. En el escenario base de Tempos Energía, el próximo invierno puede costar hasta 1,5 veces más que el anterior, con precios superiores a los 100 euros/MWh.

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