CÍRCULO ROJO - Hay libros que nacen de la imaginación y otros que lo hacen de un momento capaz de cambiar la forma de mirar la vida. Siempre habrá un 28, la ópera prima de Santiago Álamo Bravo (eSe. A. Bravo), pertenece a este segundo grupo. La obra surge a partir de una experiencia profundamente personal: el concierto que Carolina Durante ofreció el 28 de febrero de 2025 en el Movistar Arena de Madrid y el sencillo hábito de anotar cada día tres cosas buenas que le ocurrían, dos impulsos que acabaron convirtiéndose en el origen de una historia sobre el amor, la vulnerabilidad y la esperanza.
Escrito entre marzo y agosto de 2025 y revisado hasta octubre, el libro supone el debut literario de un autor que siempre encontró en la escritura una forma de expresión más natural que la palabra hablada. En sus páginas, el protagonista se muestra con una honestidad poco habitual, compartiendo sus emociones y el descubrimiento de un amor verdadero mientras reflexiona sobre el proceso de empezar a escribir una historia.
Lejos de los grandes artificios narrativos, Siempre habrá un 28 apuesta por la autenticidad. Con referencias a la música, la amistad, la familia y los pequeños instantes cotidianos, la obra invita al lector a detenerse en aquello que da sentido a la vida incluso en los momentos más difíciles.
Dirigido a quienes necesitan recuperar la confianza en que las cosas buenas pueden llegar —o seguir acompañándolos—, este libro se presenta como un relato íntimo que reivindica la esperanza y recuerda que siempre existe un motivo para mirar hacia adelante.
SINOPSIS
A veces la vida no se rompe: simplemente se va deshilachando.
Pedro no vive grandes aventuras. No se sube a trenes que cruzan continentes ni pronuncia discursos memorables. Pero hay algo profundamente valiente en su forma de contar lo que sí vive: la rutina, la nostalgia, las canciones que suenan cuando uno se ducha o pasea en bici por Madrid. Las conversaciones de oficina que se convierten en algo más. Los partidos de fútbol compartidos con su padre. El deseo, callado y persistente, de no dejarse apagar.
Con una voz honesta y cercana, Siempre habrá un 28 es el retrato de una generación que aprendió a quererse entre pantallas, a sobrevivir al vacío de los domingos y a celebrar que estamos aquí, aunque a veces cueste saber por qué.
Una historia contada desde lo cotidiano, donde el amor no siempre es un final, sino un punto de partida.
Un libro que abraza sin rodeos y acompaña incluso cuando no se tienen todas las respuestas.
AUTOR
Mi nombre es Santiago Álamo Bravo. Nací el 8 del 9 del 99 (casi todo nueves). Estudié Administración y Dirección de Empresas y un máster en Ciencia de Datos. Actualmente trabajo como consultor de sostenibilidad y soy voluntario del Club Atlético de Madrid.
Aunque para definirme no basta con decir qué he hecho o qué hago, también he de hablar de quién soy: una persona en continua reflexión interior, buscando la felicidad en cada instante, prácticamente las 24 horas de cada uno de los 7 días de la semana.
La encuentro en canciones, en obras audiovisuales, en libros, en recuerdos, en la naturaleza, en los paseos con mis perros Coto y Eddy, en el deporte… y en el Atleti (aunque a veces me dé más penas que glorias).
En mi día a día logro también bienestar al sentirme bien rodeado de la gente con la que convivo en los distintos ámbitos de mi vida. Valoro mucho el poder y la fuerza que me transmiten la compañía de mis familiares y amigos más cercanos.
No me olvido de intentar siempre devolver, de la mejor manera posible, todo el cariño que recibo, tratando de ser cada día un poquito mejor con el objetivo final de contagiar mi felicidad a las personas que me rodean.
Deseo de corazón que podáis disfrutar con una sonrisa de mi primer libro: Siempre habrá un 28.