El Aeropuerto de Sevilla no dejará salir ni entrar si se posterga la renovación del pasaporte. Presentar un documento válido y en vigor es un requisito imprescindible para atravesar cualquier frontera española, según recuerdan la Policía Nacional y AENA.
Los fallos más habituales que detectan en los mostradores de facturación son el pasaporte caducado, daños visibles como páginas desprendidas, datos ilegibles o cubiertas rotas, y el incumplimiento del periodo mínimo de vigencia exigido. En todos estos casos, la compañía aérea denegará el embarque de forma inmediata.
Esta comprobación responde a la responsabilidad de las aerolíneas, que pueden ser sancionadas si transportan pasajeros sin la documentación reglamentaria. AENA recuerda que la falta de validez o el deterioro físico del pasaporte son motivos suficientes para denegar el acceso al avión.
Dentro de los controles fronterizos, la última decisión corresponde a la Policía Nacional, encargada de aplicar el Reglamento de Extranjería y el Código de Fronteras Schengen. Según el artículo 6 de esta normativa, el pasaporte debe ser válido durante al menos tres meses después de la fecha prevista de salida del espacio Schengen y haber sido expedido en los diez años anteriores.
Para ciudadanos españoles y de la UE, dentro del territorio comunitario basta con el DNI. Pero en viajes a países fuera de la UE, el pasaporte vuelve a ser imprescindible. Se recomienda revisar con antelación su estado y los requisitos del país de destino, ya que muchas naciones exigen un periodo mínimo de validez adicional.