La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal especializado en el robo de cableado de cobre y material eléctrico en plantas fotovoltaicas de la provincia de Sevilla, según han informado fuentes oficiales. La operación se ha saldado con cuatro personas detenidas y otras tres investigadas por su presunta implicación en una trama que habría provocado pérdidas superiores a los 303.000 euros.
La investigación ha permitido esclarecer la sustracción de 111.266 metros de cableado solar y 2.410 metros de cable de cobre desnudo. Además, los agentes han recuperado dos toneladas de cobre limpio y 250 kilogramos de cable solar estañado.
Según el informe pericial elaborado por una de las empresas afectadas, los daños ocasionados por los robos y los costes de reposición superan los 303.000 euros. Las sustracciones no solo causaron un importante perjuicio económico, sino que también retrasaron el desarrollo y la puesta en funcionamiento de infraestructura destinada a la generación de energía renovable.
La operación comenzó tras las denuncias presentadas por responsables de varias empresas del sector. Durante meses, la Guardia Civil realizó inspecciones en centros de gestión de residuos metálicos, analizó documentación de venta de cobre, inspeccionó las plantas afectadas y desplegó dispositivos de vigilancia. Uno de esos operativos permitió interceptar a varios de los investigados cuando se disponían a vender dos toneladas de cobre limpio.
Los agentes han esclarecido también un presunto episodio de coacciones durante la investigación: dos de los investigados irrumpieron presuntamente en el domicilio de otro implicado para exigirle que asumiera la responsabilidad de los robos, amenazándole de muerte. A los detenidos se les atribuyen delitos de robo con fuerza, receptación, pertenencia a grupo criminal, allanamiento de morada, lesiones, amenazas y defraudación de fluido eléctrico. El juzgado ha decretado prisión provisional para dos de ellos.