La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha declarado área en alerta en cuatro municipios de las provincias de Sevilla, Almería y Cádiz. En la provincia de Sevilla, la medida afecta a Olivares, donde se ha detectado un caso leve de Fiebre del Nilo Occidental en humanos, y a Las Cabezas de San Juan, donde se ha confirmado la circulación del virus en mosquitos capturados en las trampas de vigilancia.
Además, la Secretaría de Salud Pública y Promoción de la Salud ha confirmado otros tres casos humanos en la provincia: en la capital, en Bollullos de la Mitación y en Villamanrique de la Condesa. Con estos, ascienden a 38 los casos de Fiebre del Nilo Occidental en humanos en Andalucía, de los que 11 son de carácter neuroinvasivo.
Vigilancia y medidas
La Junta ha ampliado esta temporada la vigilancia de casos leves en las comarcas de especial seguimiento. Hasta el momento, se han realizado estudios de laboratorio para descartar infección por virus del Nilo en 457 usuarios, así como despistaje de arbovirosis en 119 casos de meningitis víricas. En el cribado de donantes de sangre se han realizado 3.039 determinaciones.
Actualmente, son 24 los municipios andaluces con declaración de área en alerta. Esta situación implica intensificar las vigilancias entomológica, animal y humana, activar acciones de promoción comunitaria y reforzar la comunicación a la ciudadanía a través de farmacias y enfermería para que se adopten medidas de protección frente al virus.
La administración local debe intensificar las medidas de control y tratamiento de mosquitos transmisores durante el periodo de alerta, según lo contemplado en su Plan Municipal de Vigilancia y Control de Vectores, tanto en los núcleos de población como en las zonas situadas a menos de 1,5 kilómetros identificadas como focos larvarios o refugios de adultos.
Recomendaciones a la ciudadanía
La Consejería pide a las administraciones y a la ciudadanía adoptar medidas de prevención, especialmente para las personas vulnerables, centradas en evitar la picadura del mosquito. Entre ellas, usar repelentes registrados, cubrir la mayor parte del cuerpo con ropa clara y evitar olores intensos como perfumes o jabones aromatizados.
También recomienda reforzar las medidas domésticas: instalar mosquiteras, usar insecticidas o repelentes ambientales y apagar luces innecesarias, ya que la luz atrae a los mosquitos. Además, insiste en evitar zonas de agua estancada, mantener adecuadamente albercas, piscinas y lavaderos, y vaciar el agua acumulada en jardines, macetas, juguetes o cubos.
En explotaciones ganaderas, se aconseja renovar con frecuencia los bebederos, evitar charcos en rodadas o caminos, y reparar fugas de agua en grifos o conducciones.