El incendio forestal que desde el pasado 6 de agosto afecta al paraje Raboconejos de Niebla (Huelva) presenta una "muy difícil capacidad de extinción" debido a que el fuego ha generado una "atmósfera persistentemente modificada" que mantiene una "alta intensidad" constante en su avance. Así lo ha señalado Marc Castellnou, jefe del Grupo de Actuación Forestal (GRAF) de los Bomberos de la Generalitat de Cataluña y experto nacional en incendios forestales, en un vídeo difundido por el Plan Infoca en su cuenta de X y recogido por Europa Press.
Castellnou ha destacado el esfuerzo del "dispositivo potente" desplegado en la zona, liderado por el Plan Infoca y con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), frente a un fuego que persiste con una "extrema propagación día y noche" desde su inicio.
Comportamiento serpenteante
El experto ha explicado que no se trata de un incendio provocado por un único evento, como un viento del noroeste o una situación piroconvectiva puntual, sino de "una permanencia de comportamiento extremo día y noche". Según Castellnou, este es "el efecto característico más importante que tenemos que explicar y que define los grandes incendios de los últimos años".
En cuanto a la forma de avance, ha indicado que el fuego se desplaza con un "comportamiento serpenteante", moviéndose "de día hacia el este-noreste y de noche hacia el sur, para volver a girar al día siguiente". Este patrón de "cabezas cambiantes" ensancha progresivamente el frente este y genera nuevas carreras diarias que dificultan el control.
Estrategia de extinción
Ante la alta complejidad, la estrategia se centra en "intentar limitar el crecimiento hacia el norte", donde podrían producirse las carreras "más largas". La táctica principal es "cerrar el noroeste y confinar el norte-noreste para intentar cerrar la propagación al este, confinar el incendio y estrecharlo", ha detallado el jefe de los GRAF.
El incendio se propaga sobre "una mancha muy densa de vegetación con muy poca gestión", un riesgo estructural que Castellnou ha comparado con el histórico incendio de las minas de Riotinto en 2004. "Se está repitiendo ahora lo que vivimos en 2004. Lo que estamos viendo en Niebla constantemente es que cada día se producen esos 'overshootings'", ha advertido.
Además, ha señalado que la alteración de la capa de mezcla se mantiene "muy por encima de los mil metros", un fenómeno que se intensifica durante la noche. Esta alteración atmosférica persistente provoca que, aunque el incendio mantenga un avance serpenteante, lo haga siempre con "alta intensidad", lo que complica "al máximo" las tareas para su sofocación.