La capilla de San Onofre, en el centro de Sevilla, mantiene abierta la adoración eucarística las 24 horas del día durante todo el verano. Esta práctica, que se desarrolla desde hace más de dos décadas, permite que el Santísimo Sacramento permanezca acompañado de forma ininterrumpida los 365 días del año.
La adoración perpetua comenzó en este templo el 20 de noviembre de 2005. Desde entonces, los turnos de los adoradores han hecho posible que la capilla no cierre en ningún momento, convirtiéndose en un punto de referencia para la oración en la capital hispalense.
En la actualidad, la adoración eucarística perpetua está presente en más de 160 países, con 2.690 capillas abiertas. En la Archidiócesis de Sevilla, más de 300 adoradores fijos cubren todos los turnos de acompañamiento al Señor.
El coordinador general de la Adoración Perpetua Eucarística de Sevilla, José Luis Abaurrea, anima a más personas a comprometerse con una hora semanal. Recuerda las palabras de Jesús a los discípulos en Getsemaní: “¿No habéis podido velar una hora conmigo?” e insiste en que San Onofre es “un faro para Sevilla; un lugar de oración, para adorar, reparar y suplicar al Señor presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad, siendo una fuente de gracia y consuelo para incontables almas, donde se fortalece la familia y se vive la conversión en abundancia”.
Los interesados en participar pueden inscribirse a través de la página web adoracionsevilla.com, eligiendo una hora a la semana para acompañar al Santísimo. Desde la organización explican que “la capilla puede permanecer abierta a quien lo necesite. Un sistema de suplencias garantiza cubrir las ausencias, imprevistos, vacaciones, etc.”.
Además, subrayan que “nuestra hora de adoración tiene un valor especial. Con nuestra hora semanal prestamos un importante servicio a la Iglesia, permitiendo que las capillas estén abiertas y que Jesús pueda llegar a más personas: Allanamos los caminos del Señor”.