Aumentar la eficiencia y mejorar la calidad de los platos. Este es el reto que los profesionales de la restauración han asumido en los últimos años. Ante un cambio de perfil en los consumidores, que cada vez tienen más claro lo que quieren, los restaurantes tienen que responder con una especialización absoluta de sus equipos y dispositivos de trabajo.
Apostar por una freidora profesional, incorporar mesas calientes en cocinas para que los platos salgan al punto o equiparse con maquinaria que facilite procesos como la deshidratación o la baja temperatura son, en estos momentos, las claves del éxito de cualquier local de restauración en España.
Solo con este tipo de inversiones, los espacios gastronómicos podrán ponerse a la altura de un comensal cada vez más informado, con más criterio y que busca que cada experiencia de comer fuera de casa se convierta en un hecho memorable.
Así lo aseguran los profesionales del sector, que han percibido cómo desde la pandemia los hábitos de los usuarios han cambiado notablemente: “Antes se conformaban con cualquier cosa mientras fuera barato, ahora prefieren gastar más, pero que lo que les llegue a la mesa esté a la altura”, explican desde Fagor, que cuenta con una gama de electrodomésticos para este tipo de locales.
Esto supone una mayor exigencia a los negocios que quieran prosperar: solo sobrevivirán en un plazo de diez años aquellos que verdaderamente tengan la vocación de ofrecer la mejor cocina posible.
Inversiones que tienen resultados
En el proyecto de las mejoras del servicio, los gerentes de los restaurantes y los responsables de las cocinas lo tienen claro, se impone una doble vía de inversión: formación y estructura.
La primera es más que evidente, las tendencias en cocina van evolucionando y hay que estar preparados ante una clientela con una mayor cultura gastronómica. Cursos, estancias en restaurantes de nivel y periodos de formación reglada son herramientas que permitirán que los negocios se diferencien de toda la competencia.
Respecto a la infraestructura, hay que tener en cuenta que si los chefs no cuentan con cocinas profesionales en las que mostrar todo su talento, de nada sirve que pasen horas y horas estudiando. “Una de las grandes problemáticas que ha tenido desde siempre este sector es que los empresarios pensaban que se podía cocinar con cocinas domésticas o incluso con grandes carencias en el ámbito de los electrodomésticos”, cuenta un cocinero con más de 25 años de experiencia en el sector. “Afortunadamente, la realidad ha demostrado que una inversión en material de trabajo es la mejor forma de obtener resultados positivos a corto plazo”.
Beneficios de la innovación en cocina
¿En qué sentido mejoran los restaurantes que cuentan con electrodomésticos de primer nivel? Son muchas las facetas que se pueden destacar aquí:
- Mayor control sobre los procesos: contar con una freidora profesional o un horno con sondas de temperatura, entre otros, hará que el cocinero pueda ajustar al máximo los resultados que quiere obtener con los ingredientes.
- Reducir tiempos de trabajo: este tipo de estructuras industriales ayudan a que muchos tiempos y procesos de trabajo se reduzcan. De este modo, los trabajadores podrán dedicarse a otras tareas de mayor importancia.
- Mejora de la higiene y la limpieza: disponer de elementos modernos, elaborados con materiales de alta calidad, permite que la limpieza sea mucho más rápida y la higiene en el espacio de trabajo sea mucho más alta.
Estos son solo algunos de los motivos por los que merece la pena hacer una inversión en una cocina profesional a la hora de montar o mejorar un negocio de hostelería en estos momentos en España.