Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal especializada en el robo de motos tipo escúter en la provincia de Sevilla. La operación, bautizada como 'Operación Pistón', se ha saldado con la detención de dos personas y el esclarecimiento de 120 robos de motocicletas, según ha informado el cuerpo policial.
Los detenidos, que utilizaban dos naves industriales en polígonos de la provincia, están acusados de pertenencia a organización criminal, robos con fuerza, falsedad documental y estafa. La investigación comenzó cuando los agentes tuvieron conocimiento de que en esos talleres podrían estar operando con vehículos sustraídos.
Un sistema de robo por encargo
Según las pesquisas, el cabecilla de la banda dirigía la actividad desde las naves, que usaba como taller de reparación de motocicletas. Desde allí indicaba a sus colaboradores la marca y el modelo de los vehículos que debían sustraer, empleando un método de puenteado eléctrico para arrancarlos.
Las motos robadas se dejaban inicialmente aparcadas cerca de los polígonos para comprobar si tenían sistemas de localización. Pasados unos días, eran trasladadas al taller, donde se modificaban y se ponían a la venta, bien transformadas o desmontadas por piezas.
Registros y verificación de bastidores
Tras reunir las pruebas necesarias, los agentes realizaron dos entradas y registros en las naves, donde hallaron numerosos vehículos, piezas y motores. Posteriormente, se verificaron los números de bastidor de algo más de 600 motos investigadas.
Los agentes también se entrevistaron con los propietarios que habían denunciado el robo de sus vehículos, repartidos por todo el territorio nacional.