La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla ha decidido aparcar la tramitación de la licencia para el complejo islámico proyectado en el Polígono Sur. La comisión ejecutiva prevista para este viernes no incluirá en su orden del día la concesión del permiso, según ha podido confirmar este periódico.
La paralización responde al recurso presentado por el partido Vox, que sostiene que el proyecto no es un mero centro sociocultural. En su escrito, la formación argumenta que la mezquita constituye la "razón de ser" y el "uso más importante" del recinto, basándose en que el expediente técnico recoge requisitos como la "orientación requerida para la sala de oración", lo que, a su juicio, convierte el uso religioso en principal y no accesorio.
El portavoz de Vox Andalucía y vicepresidente del Gobierno andaluz, Manuel Gavira, mostró ayer su rechazo a lo que calificó como "islamización" de los barrios. Gavira criticó además que el centro médico previsto en el complejo tendría supuestamente una "prioridad musulmana", algo que cuestionó desde el punto de vista legal.
Por su parte, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, defendió ayer la naturaleza del proyecto, que describió como "no exactamente una mezquita" sino un complejo sociocultural. Según Sanz, el espacio incluirá zonas de coworking, talleres, cafetería y servicios de atención médica, y el área destinada al culto representa aproximadamente el 20% de la superficie total.
El regidor aseguró que "las ideologías no están por encima de las leyes", pero reconoció el "impacto social" del asunto y abrió la puerta a un "proceso participativo" para redefinir el proyecto, tal y como ha solicitado Vox.