Puig votó una decisión de la Generalitat que benefició a un medio del cual es accionista

Daniel Bellaco - 10 de julio de 2019

Ximo Puig, empresario mediático y presidente de la Comunidad Valenciana

Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana, votó en el pleno del Consell del pasado 15 de marzo que dio luz verde de forma unánime al decreto que permite al IFV, Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) hacer quitas sobre acreedores como si fuera un banco privado.

Según revela ‘eldiario.es’, días después de esta medida, lo primero que hizo el IFV fue curiosamente perdonar el 70% de la deuda de 1,3 millones de euros del grupo de comunicación del cual Puig es accionista.

Lo de que Puig sea propietario de medios de comunicación, aunque suene muy raro y refleje la relación del poder y el periodismo, es legal. El presidente valenciano posee acciones por valor de 177.886,8 euros.

Ahora que el IFV perdone la deuda gracias al voto del propio presidente es algo como mínimo raro.

El digital detalla que la empresa del presidente Puig, Editorial Prensa Ibérica (EPI), realizó una operación mediática de compra del todopoderoso Grupo Zeta. Esta maniobra de control mediático se hizo pública el 18 de abril aunque se llevaba gestando durante un año. La compra se ejecutó un mes después de que se perdonara la deuda gracias al voto del presidente-accionista.

De esta forma, el grupo editor de El Periódico de Catalunya y Mediterráneo de Castellón, vio su deuda perdonada en un 70%. Posteriormente, el holding presidido por Javier Moll lo compró.

Esta maniobra evitó además que el empresario mediático Jaume Roures se hiciera también con el control del grupo de origen catalán.

Puig tiene estas acciones de cuando trabajaba en el periódico Mediterráneo de Castellón a finales de los 70. Posee el 1,2% del diario compartiendo accionariado con Javier Moll y con dos empresarios condenados por la financiación ilegal del PP, Enrique Gimeno y Gabriel Batalla.

De esta forma ha evitado que un grupo mediático de su propiedad acabara en la quiebra por sus grandes deudas con la banca tanto pública como privada.

El todavía presidente de la Generalitat, ha quitado hierro al asunto y dice que es un conflicto “sobrevenido” según informa el diario.

Por su parte, la banca privada hizo algo que no suelen hacer a los ciudadanos, perdonó la deuda de Zeta a EPI en un 47%.

Al parecer son cosas que pasan entre los políticos, los banqueros y los medios de comunicación. Es decir, una operación entre el poder, el poder y el poder, algo que no suele ser noticia porque es habitual.

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