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Lleva las cenizas de su esposa al médico asturiano que se negó a atenderla

Lleva las cenizas de su esposa al médico asturiano que se negó a atenderla

Publicado: 12 de agosto de 2019 08:44 (GTM+2)

Centro de salud de Lugones (Asturias)

Centro de salud de Lugones (Asturias)

Germán Castellanos, ciudadano de la localidad asturiana de Lugones, fue al centro de salud del pueblo el pasado 9 de agosto con las cenizas de su esposa, que había fallecido días atrás.

Las llevó para reprochar al médico que le atendió el fallecimiento de su mujer.

Según detalla El Comercio, a principios de agosto, la esposa de Castellanos sufría un fuerte dolor de cabeza que cada vez iba a más y por eso fueron al centro médico, pero no lo hicieron por cita médica sino a través de urgencias. Esto no gustó al médico que estaba en consulta. “Se molestó muchísimo porque teníamos que haber pedido hora, así que la mandó para casa sin mirar”, detalló Castellanos, añadiendo que lo hicieron para no tener que pasar por el hospital.

¿Por qué no atendió debidamente el doctor a una paciente que le reclamaba sus servicios médicos?

María Luisa Amores, de 65 años, murió tres horas después, justo un día antes de jubilarse.

Germán Castellanos fue al centro médico con las cenizas de su mujer para “limpiar la conciencia” del médico que se le atendió durante tres minutos y la mandó a casa.

En el hotel que regentaba junto a su mujer, colocó rosas rojas y 100 euros como pago a la consulta de “tres minutos” que tuvo lugar en la consulta del médico.

El médico, le invitó a entrar en su despacho al verlo con la urna, pero Germán se negó y quiso decir unas palabras “delante de toda la gente”.

Ahora se siente vacío y ha asegurado que acudirá a los tribunales para denunciar lo ocurrido tras haber conocido el resultado de la autopsia.

A Castellanos no le importa que la muerte no se hubiera podido evitar ya que denuncia que le hubiera gustado que les trataran “como personas”.

Este centro de salud ha recibido numerosas críticas por sus interminables listas de espera, que incluso llegan a las dos semanas para una simple consulta de atención primaria.