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El albañil que ganó 6 millones en la Bonoloto y lo perdió todo tras invertirlo con el Santander

El albañil que ganó 6 millones en la Bonoloto y lo perdió todo tras invertirlo con el Santander

Publicado: 19 de febrero de 2020 11:44 (GTM+2)

Creyó que invertía en depósitos a plazo fijo sin riesgo pero en realidad contrató productos tóxicos

Francisco Guerrero ganó más de 6 millones de euros en la Bonoloto pero lo perdió todo tras invertirlo en el Banco Santander.

En 2007, el hombre, sin estudios y “totalmente ignorante en cuestiones financieras”, invirtió 6,5 millones de euros en lo que él creía eran depósitos a plazo fijo sin riesgo pero en realidad contrató productos tóxicos de alto riesgo, que esfumaron su fortuna y le generaron incluso deudas.

El Juzgado de Primera Instancia n.º 3 de Castellón ha iniciado ayer 18 de febrero el juicio por el hombre, albañil de profesión, reclama a la entidad financiera unos 163.000 euros para él y sus hijos por daños y perjuicios.

Según detalla la agencia EFE, Guerrero, castellonense, sufre una precaria situación económica y padece serios problemas de salud. Lleva 14 años litigando reclamando sus derechos y ha ganado en este tiempo dos juicios. Él reclama 46.675 euros para una de sus hijas y 69.591 para la otra ya que su inversión de parte del dinero ganado lo hizo a nombre de sus ellas. Los fondos estaban en productos tóxicos y ambas lo perdieron todo.

En su demanda, el letrado de Guerrero pide una acción de “responsabilidad contractual por incumplimiento del contrato de asesoramiento financiero e indemnización de daños y perjuicios derivados de dicho incumplimiento contractual”.

El hombre, no se dio cuenta que había perdido todo hasta que en 2009, a raíz de un problema en una rodilla, fue a sacar 30.000 euros de su dinero y le informaron de que no tenía nada. El albañil ha detallado a EFE que él no había tocado un euro de lo ganado, que seguía trabajando en el tajo y ahora está “destrozado” tras años de lucha.

El Banco fue condenado a pagarle a él 1,2 millones de euros y 1,2 a sus hijos, pero las deudas generadas por los productos tóxicos se llevaron todo lo recuperado.

Guerrero, en tratamiento psiquiátrico y con daños importantes en la rodilla, de la que no se pudo operar durante años, vive en su casa de Artana de «okupa», ya que la hipotecó y no ha podido hacer frente al pago de las cuotas.

El albañil asevera que el Banco “ha destruido mi vida” señalando que se siente víctima de un “robo y un engaño” y que no le quedan fuerzas “para luchar”, aunque su entorno y su psiquiatra le animan para que “aguante” hasta el 5 de marzo, que se resuelve su reclamación de 2 millones de euros de otra parte de inversiones realizadas y que también se esfumaron.

En los anteriores fallos se establece que ni él ni sus hijos tenían “experiencia que determine su conocimiento de los diferentes productos financieros, más al contrario, son clientes sin conocimiento alguno que ante una nefasta experiencia con otra entidad, acuden al Santander, llamando la atención que la demandada no pusiera mayor cuidado en las inversiones asesoradas a la vista del perfil y experiencia de los inversores”. Ambas sentencias admitieron que Guerrero “no tenía conocimientos financieros de ningún tipo, ni actividad profesional relacionada con el sector financiero o de inversión”.

Los letrados del Banco Santander, consultados por EFE, no han querido realizar declaraciones sobre el caso.